Querido hater:

¿Quién te ha envenenado tanto para odiar a completos desconocidos? Si el odio proviene del miedo, ¿quién te ha asustado tanto para sentir que tienes que defenderte de todo el mundo? ¿A quién temes realmente? ¿Qué parte de la libertad de otros te hace sentir tan incómodo? Utilizas tu religión y tus leyes para justificar la opresión que ejerces contra aquellos que son diferentes a ti. ¿Te has parado a pensar que estás contradiciendo la religión y las leyes que supuestamente defiendes?

Cada vez que te quejas de los inmigrantes te estás quejando de tus propios orígenes. La ciencia ha probado que todos somos hijos de diferentes migraciones. La población de Norteamérica fue el resultado de gente buscando refugio de la opresión. ¡Qué diferente hubiera sido si la gente de la Primera Nación (los nativos) hubiera echado a vuestros antepasados al mar y les hubiesen dicho que volvieran por donde habían venido! Quizás es eso lo que teméis… la dominación. Veis cómo la historia se repite una y otra vez y teméis que el flujo de inmigrantes os robe vuestra tierra y os ponga en reservas ‘por vuestro propio bien’.

Si te identificas con una religión, sabría a ciegas que tu religión predica el amor, la paciencia y la caridad. ¿Eres tan cariñoso, paciente o generoso como para asegurar que tu estilo de vida es el mejor o que otras personas no pueden buscar la felicidad en otro rincón del planeta? En las religiones abrahámicas, el mensaje recurrente es el de querernos los unos a los otros. El amor permite a los demás adorar a Dios (o simplemente no adorar a ninguno) de la manera que considere mejor. La caridad no es solamente dar dinero, sino también conocer las necesidades del otro. En el islam, una sonrisa es caridad. ¿Realmente crees que una religión que anima a sonreír como señal de caridad incitaría a robar la vida de otras personas?

La verdadera constitución que estáis intentando utilizar contra aquellos que buscan su libertad, se apoya en la Declaración de Independencia que reclama que todos los seres humanos tienen el derecho a ‘la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad’. No todos mostramos la felicidad de la misma manera.

La próxima vez que intentes utilizar tu religión o tus leyes para defender tu estilo de vida, recuerda que no estás solo. Todos los humanos en la Tierra intentan defender su vida y su felicidad. No tienes que vivir como otros, simplemente entender que todos somos diferentes.

Aunque no nos pongamos de acuerdo, mientras practiquemos ese amor, paciencia y caridad de la que he hablado, podemos hacer un mundo más feliz y armonioso en el cual vivir. Te reto a que revises tu fe, tus leyes y a ti mismo. ¿Realmente estás intentando defenderlos por el bien de la humanidad o solamente por ti mismo? Explora las creencias y los derechos de otros antes de agredir tan airadamente a otros.

Con cariño,

Los oprimidos.

Publicado por Amanda Sadler en Muslim Girl en abril de 2017 y traducido por @redislamofobia.